sábado, 26 de julio de 2014

CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

El Padre Pío la rezaba todos los días cuando se levantaba:

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.
He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”
He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.
He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve, Reina y Madre…


martes, 22 de julio de 2014

Bienaventurado P. Pio,

testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos "Un crucificado sin Cruz".
El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.
Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.
Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.
Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

lunes, 21 de julio de 2014

Pío de Pietrelcina

Francesco era un niño pensativo y dócil. A cinco años de edad, dijo que ya se le había prometido fidelidad a San Franciso de Asís; a nueve años su Madre decubrió que había sido intentando dormir sobre el suelo duro y frio, con una piedra por almohada. Cuando era niño, se había puesto un acto reflejo por Francesco, en la presencia de niñas, controlar los ojos recatadamente, mantener la cabeza poco inclinada, portarse muy reservado, y evitar darles demasiadas confianzas a ellas. Cada noche la familia de Padre Pio rezaba el rosario juntos. El Rosario tenía un lugar especial en su casa. Se podría sacrificar otras cosas en su casa, pero no el Rosario.

Oración

Bienaventurado P. Pio, testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos "Un crucificado sin Cruz".
El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.
Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.
Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.
Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Pío dijo:

El Padre Pío dijo en cierta ocasión: «Yo quiero ser solamente un pobre fraile que ora». Y este deseo no quedó en meras palabras. El padre Fernando de Riese Pio X, en su biografía “Padre Pío de Pietrelcina - Un crucificado sin cruz”, escribe: «En su reclinatorio o en el altar, en la iglesia o en la celda, caminando por los claustros o por los senderos del huerto de los capuchinos, con las manos recogidas o desgranando el rosario, su mundo es Dios... Su vida es, sobre todo, vida de oración, de coloquio ininterrumpido, dulce y obstinado, con Dios. La oración le absorbe todo su tiempo». Y unas líneas más adelante: «En las tentaciones, reza; en los meses de total segregación, desde el 11 de junio de 1931 al 16 de julio de 1933, reza; en las alegrías, reza; en las experiencias extraordinarias, reza; en los momentos dramáticos, reza; en las enfermedades, reza; en la programación de sus iniciativas, reza»

Pio De-pietrelcina con Francisco Forgione:

Del Padre Pío se ha escrito: «El Padre Pío es un hombre hecho oración; es la definición que mejor le corresponde, como al seráfico Padre»; y fueron muchos los que aprendieron de él la difícil e importante práctica de la oración.